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Elaborado por Finizens /
Decálogo para pasar de ahorrador a inversor
13:00 | 25/08/2021
  • Las altas comisiones de las cuentas corrientes y la ausencia de rentabilidad en depósitos bancarios, junto con el repunte de la inflación, está mermando el poder adquisitivo de los españoles
  • Finizens subraya que los españoles deberán prestar especial atención a la hora de contratar un producto de inversión tanto a los rendimientos como a los costes, a la seguridad jurídica y a la calidad del servicio
  • La entidad recomienda que el ahorrador tenga la opción de realizar aportaciones periódicas y continuadas en el tiempo, para que su patrimonio se incremente de forma automática mes a mes
Por Futuro a Fondo

Con cerca de un billón de euros del ahorro de las familias españolas todavía en depósitos bancarios y cuentas a la vista (según datos de Inverco del primer trimestre de 2021), desde Finizens alertan del impacto negativo que está teniendo la escalada de la inflación sobre el patrimonio de los españoles.

“El IPC se ha situado en julio en el 2,9% y la previsión de los expertos es que se mantenga en niveles similares o incluso más elevados en los próximos meses. Teniendo en cuenta que la rentabilidad media de un depósito en España es muy cercana a cero, en la práctica millones de hogares españoles están experimentando una importante merma en sus ahorros y en su poder adquisitivo, sin que vaya a revertirse la situación en el corto plazo”, advierte Giorgio Semenzato, CEO y cofundador de Finizens. 

En este contexto, la solución para aquellos que quieran mantener su poder adquisitivo o incrementar su patrimonio pasa forzosamente por dar el salto del ahorro a la inversión. Por este motivo, desde Finizens han elaborado un decálogo con pautas sencillas, pero a la vez muy efectivas, para ayudar a todas las familias a poner su dinero a trabajar: 

1. Entender que toda inversión conlleva siempre un riesgo, por lo que es fundamental para el ahorrador aceptar que los altibajos forman parte de la propia naturaleza de los mercados, y de hecho la volatilidad es un ingrediente fundamental para obtener rentabilidad a la hora de invertir.

2. Mantener siempre un horizonte de largo plazo de cara a tus objetivos financieros. La historia demuestra que las inversiones más efectivas han sido aquellas que se han mantenido en el tiempo, sin dejarse llevar por las emociones, seguir modas del mercado dejándose llevar por los cantos de sirena de supuestos gurús de la inversión, ya que estos casi siempre se equivocan.

3. Seleccionar productos de inversión que sean sencillos y fáciles de entender, es esencial para que te sientas cómodo durante todos los años que estés invertido. 

4. Que estén gestionados y custodiados en entidades financieras acreditadas y seguras, esto es muy importante para evitar el fraude a través de los conocidos como “chiringuitos financieros”. 

5. Que dichos productos cuenten con varios años de historial de actuación, para que puedas contrastar que su comportamiento histórico haya sido satisfactorio.

6. Que los costes del producto sean los más bajos posibles, dado que el importe de las comisiones aplicadas tiene un impacto directo sobre el rendimiento que obtiene el inversor: cuanto menor sea el coste, mayor será la rentabilidad. 

7. Que el producto contratado cuente con una amplia diversificación que le permita adaptarse a todos los contextos de mercado, de modo que permita dormir con tranquilidad en periodos de agitación de los mercados. 

8. Lo más recomendable es que la inversión esté indexada al crecimiento de la economía mundial, es decir, que pueda reproducir el comportamiento de una variedad de mercados y activos de manera global. De esta forma, se evitará que tu inversión acabe convirtiéndose en una “apuesta” personal de un gestor humano. 

9. Que la entidad gestora de tu producto de inversión sea independiente y transparente, para así evitar conflictos de interés que muy probablemente te acabarían restando rentabilidad.

10. Que el ahorrador tenga la opción de realizar aportaciones periódicas y continuadas en el tiempo, para que su patrimonio se incremente de forma automática mes a mes. 

El retador salto a la inversión para el ahorrador conservador

El trasvase de dinero de productos de ahorro extremadamente conservadores (depósitos, cuentas bancarias) a instrumentos de inversión como los fondos de inversión es una tendencia que se ha ido desarrollando gradualmente en España en los últimos años.

Además, se ha acelerado con la llegada de la pandemia: según datos de la Encuesta sobre Ahorro Financiero de las Familias de Inverco, las ICCs (Instituciones Colectivas de Inversión, que engloban fondos de inversión y sicavs) representan el 15,3% del ahorro financiero de las familias, después de incrementarse las aportaciones a esta clase de instrumentos un 20% en los últimos doce meses.

“La presencia de fondos de inversión en el patrimonio de las familias está creciendo pero sigue siendo demasiado baja, primordialmente por el escaso nivel de educación financiera que hay en España comparado con otros países: sin ir más lejos, según la Encuesta de Competencias Financieras del Banco de España, más de cuatro de cada diez españoles no comprende bien cómo funciona la inflación y alrededor de la mitad de la población no entiende cómo funciona el tipo de interés compuesto ni la diversificación del riesgo. Este escenario nos pone un reto común a nivel de sociedad, de cara a salvaguardar el poder adquisitivo de las familias”, expone Semenzato. 

Estas circunstancias, sumadas a otras tendencias estructurales que se han acelerado durante la pandemia, como la digitalización de los servicios financieros, están llevando a cada vez más personas y familias a dar el paso del ahorro a la inversión mediante la contratación de carteras de fondos de inversión indexados, que se presentan como una fórmula que aúna numerosas ventajas, entre otras simplicidad, costes competitivos y máxima diversificación.

El reconocimiento por parte de la sociedad española de la funcionalidad de este tipo de producto de inversión se ha traducido en un crecimiento muy rápido de este tipo de productos, ofertados típicamente por firmas de inversión denominadas “gestores automatizados” (en inglés “roboadvisors”).

En el caso de Finizens, ha experimentado un crecimiento del 50% en los primeros siete meses del año, de modo que actualmente está prestando sus servicios de inversión a más de 15.000 familias españolas y planea extender sus servicios hasta las 20.000 familias para finales de año. 

“En una época en que los depósitos ya no remuneran, en que las cuentas corrientes están sujetas a comisiones cada día más elevadas y que los fondos de inversión bancarios ofrecen rentabilidades muy pobres, además con una inflación al alza, cada vez más ahorradores están traspasando efectivo en cuenta corriente y depósitos, fondos de inversión y planes de pensiones de su banco de toda la vida a Finizens. El secreto de nuestro éxito es ofrecer un producto indexado con diversificación global en más de 20.000 posiciones en todo el mundo y con las comisiones más bajas posible, de tal manera que la rentabilidad para nuestros inversores sea más elevada de cara al largo plazo”, comenta Felipe Moreno, director de desarrollo negocio de Finizens. 

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